sábado, 10 de agosto de 2013

PARTENÓN III: EL FRISO



Rodeando la parte superior del muro que cierra los recintos interiores del Partenón, y visible desde el exterior, a través de los espacios entre las columnas, se extiende el gran friso que conocemos como de las Panateneas.

Se trata de un cortejo que encabezan algunos magistrados y en el que aparecen caballeros, soldados armados, ciudadanos, músicos, mujeres, portadores de ofrendas, metecos, representantes de ciudades aliadas de Atenas, y animales destinados al sacrificio, que se dirige a la Acrópolis –el lugar más extremo de la ciudad– donde los dioses están reunidos y Atenea espera. 

Todo ello está representado en 160 metros de friso trabajado en bajorrelieve sobre mármol pentélico, que representa, muy probablemente, la procesión o desfile de las Grandes Panateneas que se celebraban cada cuatro años en Atenas.

Con 378 figuras y 245 animales -las tallas miden un metro de altura y 5,6 cm. de profundidad, midiendo los bloques 1,22 x 60-, la escena representada se dispone en dos filas que, partiendo del lado Oeste del templo, discurren paralelas por el Norte y el Sur, para confluir en la entrada Este, donde esperan algunos personajes divinos la ofrenda del gran –πέπλος-, peplo bordado para Atenea.

Realizado entre los años 443 y 438 aC, bajo la dirección de Fidias, se conservan unos 128 metros del friso original, si bien es posible imaginar con bastante claridad lo que fue el conjunto de esta obra maestra, a través de los dibujos de Jacques Carrey (1674). Alrededor del 48% de las tallas se conservan en el Museo de la Acrópolis -aunque no todo el material existente está expuesto-; hay algo más del 37% en el Museo Británico y un 14% restante se reparte entre nueve museos de otros países.

Se cree que los bloques fueron esculpidos una vez asentados en el muro, con el fin de evitar accidentes durante el transporte, lo que previsiblemente podría haber ocurrido en el caso de que la obra hubiera sido realizada en las canteras.

Para su clasificación y estudio, se adjudican a los bloques números romanos, mientras que para las figuras que contiene cada uno de ellos se emplean caracteres arábigos, teniendo en cuenta el orden en que las veríamos, es decir, de izquierda a derecha en las paredes Norte y Oeste, es decir, en sentido contrario al de la procesión.
En el lado Oeste y encabezado por Magistrados se inicia el desfile de jinetes y soldados, a los que siguen, ciudadanos, músicos y portadores de ofrendas que preceden a las reses destinadas al sacrificio. También participan metecos y algunos representantes de ciudades aliadas de Atenas y, todos desfilan por el lado Norte hacia el lugar donde se hallan reunidas las divinidades. Paralelamente, avanzan por el lado Sur figuras similares, que en ambos casos confluirán en la entrada Este, la principal del templo, donde habrá de hacerse la entrega del peplo.


La primera figura de derecha a izquierda –bloque XVI, número 30– representa a un hombre que se viste, seguido de otro que se ata las sandalias; se trata todavía de los momentos previos al desfile. Siguen las figuras Oeste 28 a 23, de hombres preparando a los caballos.


Hasta la imagen Oeste 24, cuyo cometido se ignora, si bien marca el punto donde empieza realmente el desfile.



Las figuras numeradas desde Oeste 21 hasta Oeste 1, son jóvenes jinetes, que corren parejas con los del lado Sur, exceptuando dos figuras que llevan vestimenta extranjera. Las figuras de jinetes alcanzan casi la mitad del porcentaje del friso.







La última figura representa a uno de los ancianos de Atenas. Se cree que podría llevar en la mano un rama de olivo.

-oooOOOooo-

LADO NORTE:

Los elementos de este lado del friso están repartidos entre el Museo Británico y el de la Acrópolis. Su longitud total era de 58,70 m. Sigue la escena iniciada en la esquina noroeste y representa la continuación de la procesión desde el bloque N XLVII al N I. 

Los jinetes parecen emprender un galope repentino en el que algunos caballos, adelantándose, ocultan, en parte a otros. La carrera se interrumpe con un personaje a pie; la figura 90 del bloque XXXIV. 



Aparece una muestra muy variada de prendas de vestir y, en este lado, los dibujos d Carrey han sido muy importantes para su comprensión. 

Las secciones reconocibles del friso norte son: 19 bloques de jinetes (XXIX-XLVII). 

A continuación, en dieciocho bloques (XI-XXVIII), vienen los corredores de carros con los apobates en número de doce.


Siguen los animales destinados al sacrificio -cuatro toros y cuatro carneros- bloques I-IV.

Los seis bloques restantes (VX) son portadores de jarros y bandejas; músicos y ancianos.


El desfile representado en este lateral, se corresponde de manera muy similar con el del lado Sur.
-oooOOOooo-

LADO SUR:
Después de los jinetes circulan los carros o cuadrigas, con un conductor y un caballero armado; hay diez en el Sur y once en el Norte. Los hombres que los acompañan, podrían ser apobates, una especie de equilibristas que montan y desmontan a voluntad por cualquiera de los lados del caballo en marcha.
Ancianos
Por último, antes de girar hacia el lado Este, parte de los animales destinados al sacrificio.
-oooOOOooo-

LADO ESTE:


Al llegar al lado Este aparecen las mujeres, algunas de ellas portando elementos para la ceremonia, como jarras de vino, o incensarios.

Las figuras que esperan sentadas en dos grupos de seis, cuyas imágenes son más grandes que las demás, se entiende que son los doce Olímpicos.

Las doncellas llevan sus ofrendas en la cabeza.

El arconte, ayudado por un niño, dobla una tela, que podemos suponer que se trata de Peplo de Atenea.


Piedra VI


Poseidón, Apolo y Atenea



Piedra VII


Aquí resulta excepcionalmente perfeccionada la técnica empleada en los pliegues de las ropas, tanto de hombres como de mujeres. 

Piedras VIII y IX


La entrega del peplo marcaba el final a las Grandes Panateneas. Después de tejer y bordar la túnica, las doncellas áticas, acompañadas por canéforas, ancianos, atletas y jinetes, han atravesado la ciudad de Atenas hasta llegar al Partenón y han hecho la ofrenda del peplo

Durante las mismas fiestas se lleva a cabo la ceremonia de la entrega de premios a los ganadores, consistentes en ánforas de aceite, en distinto número de acuerdo con la posición obtenida en la carrera, recibiendo 140 el ganador de la carrera de cuadrigas.

Después de la Hecatombe –sacrificio de cien reses–, los sacerdotes ofrecían un banquete a todos los participantes en las grandes fiestas.



-oooOOOooo-



No hay comentarios:

Publicar un comentario